Entrevista al Fundador del Socorro Andino Peruano
Revista Agenda – Edición Especial Ancash
Introducción
En un país con montañas que rozan los cielos y atraen a aventureros de todo el mundo, el Socorro Andino Peruano (SAP) se ha consolidado como el primer equipo privado de rescate en alta montaña en Huaraz. Fundada en 2020, esta organización reúne a guías de montaña certificados por la IVBV – UIAGM – IFMGA, escaladores experimentados y rescatistas que han hecho de la solidaridad y la seguridad su misión de vida.
Hoy, con 35 miembros activos, son la primera línea de apoyo en emergencias en la Cordillera Blanca y la Cordillera Huayhuash, territorios que representan la capital del montañismo en el Perú. Conversamos con su fundador para conocer la historia, los desafíos y la visión de futuro de esta institución que ya es referente nacional en rescate de montaña.
I. Origen y Motivación
1. ¿Qué lo motivó personalmente a fundar el Socorro Andino Peruano?
Hace muchos años viajé a Europa y allí pude ver cómo las asociaciones de rescatistas estaban perfectamente organizadas, listas para responder de inmediato ante cualquier emergencia. Al regresar, noté las falencias y la falta de organización que aún existían en la Cordillera Blanca, un lugar que, siendo uno de los destinos más importantes para la montaña, también presenta grandes dificultades y riesgos. Esa experiencia fue decisiva: me motivó a fundar el Socorro Andino Peruano con la idea de reunir y formar rescatistas profesionales capaces de responder con eficacia y compromiso a los llamados de emergencia en nuestras montañas, en los Andes.
2. ¿Cuáles fueron las principales carencias o necesidades que vio en los rescates de montaña en esa época?
En aquellos años, las principales carencias que observamos en los rescates de montaña estaban relacionadas con la falta de preparación logística y de respuesta inmediata. Muchas veces, frente a una emergencia real, no todos los participantes estaban listos para salir de inmediato, lo que retrasaba la atención. Además, no contábamos con equipos livianos y adecuados para actuar con rapidez.
Durante mis viajes pude ver que en Europa este aspecto estaba mucho más desarrollado: había protocolos claros, equipos especializados y una organización eficiente. Esa experiencia me inspiró a implementar en los Andes estándares de calidad y respuesta rápida, sobre todo pensando en los visitantes extranjeros que llegan a la Cordillera Blanca desde todo el mundo —Europa, Estados Unidos y otros lugares— y que esperan encontrar seguridad en estas montañas.
3. ¿Cómo recuerda los primeros rescates, cuando todavía eran un equipo pequeño frente a enormes desafíos?
Recuerdo aquellos primeros rescates como una etapa de muchos desafíos. Éramos un equipo muy pequeño, casi un círculo cerrado, con pocos participantes y recursos limitados. Sin embargo, lo que nos sostuvo fue la solidaridad y la convicción de que la seguridad debía estar por encima de todo.
Con el tiempo, el equipo fue creciendo y sumando a más personas comprometidas, que además se fueron especializando. Hoy contamos con más integrantes y mayor experiencia colectiva, lo que nos permite responder mejor y más rápido ante cualquier emergencia. Esa evolución refleja que, en montaña, la unión y el trabajo en equipo son la verdadera clave para salvar vidas.
II. La Misión y el Valor Humano
4. ¿Cómo definiría en pocas palabras la esencia del Socorro Andino Peruano?
La Esencia es la responsabilidad y de amor por el prójimo. Ser parte de un rescate es simplemente responder al llamado de la humanidad y la solidaridad. En la montaña, todos somos vulnerables; hoy ayudas, mañana puedes necesitar ayuda.
5. ¿Podría compartirnos alguna experiencia particularmente emotiva o difícil que haya marcado la historia del SAP?
Uno de los rescates más duros fue en el Huascarán, cuando dos montañistas japonesas quedaron atrapadas a más de 6.500 m en la ruta del escudo. Tuvimos que llegar en tiempo récord, lo que normalmente tomaría cuatro días. Fue muy exigente, pero con preparación y el apoyo del helicóptero de la Policía Nacional logramos culminar la operación. Esa experiencia marcó la historia del SAP.
III. Profesionalismo y Reconocimiento
6. ¿Qué significa para ustedes ser reconocidos como el primer equipo privado de rescate de montaña en el Perú?
Ser reconocidos como el primer equipo privado de rescate en montaña en el Perú es un orgullo y una gran responsabilidad. Representa años de esfuerzo, disciplina y compromiso por brindar seguridad en la Cordillera Blanca, y nos motiva a seguir mejorando cada día.
7. Su equipo está conformado por guías y especialistas certificados internacionalmente. ¿Qué peso tiene esa preparación para diferenciarse de otros grupos de rescate?
En el Perú existen diversos sistemas de rescate como SAMU, Bomberos o la Policía Nacional. La diferencia del Socorro Andino Peruano es que nuestros rescatistas están formados para operar en terrenos de alta montaña, donde la altura y las condiciones extremas exigen una preparación muy específica. La mayoría son guías certificados por la Unión Internacional de Guías, lo que garantiza su capacidad técnica. A partir de los 5.000 metros, donde las montañas de la Cordillera Blanca se vuelven más accidentadas y de difícil acceso, la exigencia física y el equipo especializado —botas, casco, arnés, piolet, ropa de abrigo técnico— hacen la diferencia entre un rescate exitoso y un fracaso.
8. En la actualidad, ¿qué papel juegan las alianzas con instituciones como la Policía de Alta Montaña y las Fuerzas Armadas?
La presencia de la Policía de Alta Montaña y las Fuerzas Armadas es fundamental, porque forman parte de nuestro trabajo. Su apoyo con helicópteros y rescatistas especializados permite ejecutar evacuaciones rápidas y efectivas. Gracias a esa coordinación, podemos movilizar más personal y reaccionar con mayor rapidez en operaciones críticas.
IV. Retos y Operaciones
9. ¿Cómo se organizan en términos de logística y financiamiento para sostener operaciones que muchas veces implican riesgos extremos?
En montaña usamos equipos especializados y livianos, adaptados a las condiciones extremas. Por ejemplo, nuestras camillas pesan entre 5 y 8 kilos, lo que permite transportarlas con facilidad sin perder seguridad en la inmovilización. Además, contamos con GPS, radios, equipos satelitales como el Starlink y cocinillas ligeras. Sin esta tecnología sería imposible responder con eficacia. Nuestro gran proyecto pendiente es gestionar un helicóptero capaz de operar sobre los 6.000 metros, como ya ocurre en otras cordilleras del mundo, lo que haría los rescates mucho más rápidos y seguros.
V. Comunidad, Seguridad y Futuro
10. Además de los rescates, ¿qué iniciativas de capacitación desarrollan para montañistas, turistas y comunidades locales?
Además de los rescates, trabajamos de manera constante en la prevención. Organizamos capacitaciones en primeros auxilios en altura, hacemos simulacros de rescate, seguridad en montaña y uso adecuado del equipo técnico.
También realizamos talleres y charlas para turistas, montañistas y comunidades locales, con el fin de fomentar la cultura de prevención y el respeto por la montaña. Nuestro objetivo es que cada persona que se aventure en los Andes lo haga con responsabilidad y con las herramientas necesarias para reducir riesgos y disfrutar de manera segura.
11. ¿Cuál es el siguiente proyecto del Socorro Andino Peruano?
Nuestro próximo proyecto es realizar en el Perú un curso helitáctico de rescate en montaña a nivel nacional. Bolivia ya cuenta con un programa en tres fases y queremos seguir ese ejemplo, siendo una de las primeras instituciones en implementar esta capacitación integral para formar a futuros rescatistas.



